
El pasado 12 de octubre, la Academia Sueca premió con el
Nobel de Literatura al escritor Orham Pamuk. Las opiniones del mundo de las letras fueron coincidentes: fue un galardón a la interculturalidad que signa estos tiempos globales.
Pamuk nació en 1952. Estudió arquitectura, pero abandonó para licenciarse en Periodismo aunque nunca ejerció la profesión. Residió largo tiempo en EEUU y fue profesor invitado en la Universidad de Columbia. Por eso, Pamuk representa para el mundo intelectual un fuerte vínculo entre la cultura occidental y la oriental.
Todas su obras son novelas que rescatan costumbres, tradiciones y la propia historia de Turquía, acercándola de esa forma a los públicos más remotos.
Pamuk se enfrentó al gobierno turco al denunciar que "ya nadie osa hablar de la muerte de 30 mil kurdos y un millón de armenios" ocurrida en su país durante la Primera Guerra Mundial. La
causa judicial en su contra fue archivada en enero de este año.
Sus obras más significativas son
Me llamo Rojo y
El astrólogo y el sultán, con tramas atrapantes que mezclan el misterio y la búsqueda de la indentidad personal y de un pueblo. En otros escritos, el autor se compromete con las paradojas actuales de Turquía: sus debates entre Islam y secularismo, tradición y modernidad.
Pamuk fue traducido a más de 34 lenguas. Editorial Alfaguara concentra los títulos editados en español.
Aquí, un repaso por estos libros y la posibilidad de leer el primer capítulo de su última novela:
Nieve.